Trabajar con familia tiene grandes ventajas, pero cuando surgen problemas, la mezcla de negocios y emociones es explosiva. Discrepancias sobre el reparto de dividendos, la entrada de nuevas generaciones o la venta de acciones pueden bloquear la empresa.
Cuando dos socios (que además son hermanos o primos) se enfrentan, ir a juicio suele significar el fin de la relación familiar y, a menudo, el fin de la empresa.
¿Por qué elegir la Mediación Extrajudicial?
Antes de demandar, en nuestro departamento Mercantil apostamos por la mediación.
- Controláis el resultado: En un juicio decide un juez; en la mediación,
vosotros construís el acuerdo con nuestra ayuda. - Confidencialidad: Los trapos sucios no se lavan en una sentencia pública.
- Rapidez y Coste: Es infinitamente más rápido y barato que un
procedimiento judicial.
Actuamos como terceros neutrales para desbloquear la situación, reformar los estatutos o pactar una salida digna para una de las partes, salvando, si es posible, la empresa y la familia.
