Conflictos en la Empresa Familiar: ¿Juicio o Mediación?

Trabajar con familia tiene grandes ventajas, pero cuando surgen problemas, la mezcla de negocios y emociones es explosiva. Discrepancias sobre el reparto de dividendos, la entrada de nuevas generaciones o la venta de acciones pueden bloquear la empresa.

Cuando dos socios (que además son hermanos o primos) se enfrentan, ir a juicio suele significar el fin de la relación familiar y, a menudo, el fin de la empresa.

¿Por qué elegir la Mediación Extrajudicial?

Antes de demandar, en nuestro departamento Mercantil apostamos por la mediación.

  • Controláis el resultado: En un juicio decide un juez; en la mediación,
    vosotros construís el acuerdo con nuestra ayuda.
  • Confidencialidad: Los trapos sucios no se lavan en una sentencia pública.
  • Rapidez y Coste: Es infinitamente más rápido y barato que un
    procedimiento judicial.

Actuamos como terceros neutrales para desbloquear la situación, reformar los estatutos o pactar una salida digna para una de las partes, salvando, si es posible, la empresa y la familia.

Cerrar una empresa: Por qué «dejarla inactiva» es un error que te puede costar tu patrimonio personal.

El negocio no ha ido bien. Decides bajar la persiana, dejar de facturar y dar de baja la actividad en Hacienda. Piensas: «Ya está, la sociedad está inactiva».

Cuidado: Una sociedad inactiva no es una sociedad muerta. Sigue teniendo obligaciones.

Si simplemente «abandonas» la sociedad sin liquidarla correctamente, te expones a graves riesgos como administrador:

  1. Sanciones de Hacienda: Por no presentar el Impuesto de Sociedades (aunque sea a cero).
  2. Multas del Registro Mercantil: Por no depositar las Cuentas Anuales.
  3. Derivación de Responsabilidad: Si hay deudas con acreedores y no solicitas la disolución o el concurso a tiempo, respondes con tus bienes personales (tu casa, tu coche, tus cuentas).

La solución correcta: Disolución y Liquidación.

En Jeypa Gestión nos encargamos de cerrar ordenadamente: pagamos a proveedores hasta donde llegue el activo, saldamos cuentas con la administración y extinguimos la sociedad ante notario. Cierra la puerta definitivamente para dormir tranquilo.

Ley de Segunda Oportunidad: Cómo cancelar tus deudas legalmente y volver a respirar.

El fracaso empresarial o una mala racha personal no deberían condenarte de por vida. Muchos autónomos y particulares arrastran deudas que saben que nunca podrán pagar, viviendo con el miedo constante al embargo.

¿Sabías que la ley te permite, bajo ciertos requisitos, hacer «borrón y cuenta nueva»?

¿En qué consiste la Ley de Segunda Oportunidad?

Es un mecanismo legal pensado para personas físicas (particulares y autónomos) que, actuando de buena fe, no pueden hacer frente a sus deudas.

Para acogerte, analizamos tu situación:

  1. Insolvencia actual o inminente: No puedes pagar.
  2. Pluralidad de acreedores: Debes dinero a dos o más entidades (bancos, proveedores, Hacienda…).
  3. Buena fe: No haber sido condenado por ciertos delitos económicos ni haber provocado la insolvencia a propósito.

El resultado: El juez puede conceder el BEPI (Beneficio de Exoneración del Pasivo Insatisfecho), lo que significa que tus deudas quedan canceladas judicialmente. Los bancos dejan de llamar y sales de los ficheros de morosos.

¿Necesitas empezar de cero? Nosotros te guiamos.